Desde el inicio de la cuarentena en la Argentina el 20 de Marzo del 2020 la Red de DDHH de Corrientes advertía sobre la situación crítica que se avecinaba: “La UP1 cuenta con capacidad para 440 personas y aloja más de 650: un 40% de superpoblación. La alcaidía de San Cayetano en situación parecida, con capacidad para 300, aloja a cerca de 420 detenidos: una superpoblación de más del 30% Se agrava la situación en la Unidad Penal Nro. 6, por los históricos problemas en el suministro de, con muy poca presión, lo que dificulta el lavado frecuente de manos y otras medidas sanitarias.”iv Los espacios de detención históricamente han sido lugares para depositar a las personas en condiciones infrahumanas y donde es imposible pensar en buenas condiciones de higiene. A esto se suman otra serie de violencias institucionales que llevan a la muerte, algunas veces de forma directa y otras más solapadas.
