Informe sobre Hechos de Protestas en Chaco 2016.Disponible en su versión PDF.

Descargalo aquí.

Los conflictos constituyen un elemento fundamental para la comprensión de la dinámica social, en tanto emergente de un trasfondo de permanente lucha de clases. Un registro sistemático, sincrónico y permanente de los conflictos sociales en el Nordeste de la Argentina y el análisis de sus características pueden constituir el punto de partida para la elaboración de políticas públicas y de estrategias colectivas tendientes a solucionar las causales de los conflictos detectados y/o mitigar su impacto sobre las poblaciones vulnerables.

Las luchas sociales –y los hechos de protesta más específicamente– no pueden ser interpretadas por fuera de la historia de la lucha de clases. En todo caso, es necesario abordarlas en su momento histórico particular y detenernos en la capilaridad de las relaciones de fuerza, sin disolver la materialidad misma de las clases sociales y sus enfrentamientos.

 

La conflictividad social, por ende, no es una matriz unívoca que permanezca idéntica en el tiempo, por ello proponemos abordar un estudio que nos permita observar empíricamente cuáles son las conflictividades operantes en nuestra propia formación social. La protesta social, insistimos, no debe ser reificada como categoría analítica; tomar al hecho de protesta de manera aislada implica efectuar un recorte de un proceso mucho más amplio y complejo.

 

El hecho de protesta siempre emerge sobre una matriz histórica y por lo tanto expresa el desenvolvimiento de una historia social. Si bien no todo hecho de protesta se transforma en un movimiento social, no por ello el hecho puede ser aprehendido fuera de la dinámica histórica de las contradicciones sociales.

 

"Lo que planteamos en este Observatorio es tomar a los hechos de protesta como indicador de la conflictividad social, conscientes de que son indicadores limitados. En este sentido, estudiamos los ejercicios de resistencia social–los hechos de protesta– como catalizadores de las relaciones de poder y al mismo tiempo como manifestaciones de la lucha de clases."

Fundación  del Instituto de Estudios Ambientales y Sociales / Todos los Derechos Reservados.

 

Desde 2011 organizamos Encuentros Bienales para fomentar la reflexión, la producción escrita, el debate  y el intercambio de trabajos de investigación y experiencias desde una perspectiva centrada en los conflictos y problemas sociales.

 

info@fundacionideaschaco.org

Las luchas sociales –y los hechos de protesta más específicamente– no pueden ser interpretadas por fuera de la historia de la lucha de clases. En todo caso, es necesario abordarlas en su momento histórico particular y detenernos en la capilaridad de las relaciones de fuerza, sin disolver la materialidad misma de las clases sociales y sus enfrentamientos.

 

La conflictividad social, por ende, no es una matriz unívoca que permanezca idéntica en el tiempo, por ello proponemos abordar un estudio que nos permita observar empíricamente cuáles son las conflictividades operantes en nuestra propia formación social. La protesta social, insistimos, no debe ser reificada como categoría analítica; tomar al hecho de protesta de manera aislada implica efectuar un recorte de un proceso mucho más amplio y complejo.

 

El hecho de protesta siempre emerge sobre una matriz histórica y por lo tanto expresa el desenvolvimiento de una historia social. Si bien no todo hecho de protesta se transforma en un movimiento social, no por ello el hecho puede ser aprehendido fuera de la dinámica histórica de las contradicciones sociales.

 

"Lo que planteamos en este Observatorio es tomar a los hechos de protesta como indicador de la conflictividad social, conscientes de que son indicadores limitados. En este sentido, estudiamos los ejercicios de resistencia social–los hechos de protesta– como catalizadores de las relaciones de poder y al mismo tiempo como manifestaciones de la lucha de clases."

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Los conflictos constituyen un elemento fundamental para la comprensión de la dinámica social, en tanto emergente de un trasfondo de permanente lucha de clases. Un registro sistemático, sincrónico y permanente de los conflictos sociales en el Nordeste de la Argentina y el análisis de sus características pueden constituir el punto de partida para la elaboración de políticas públicas y de estrategias colectivas tendientes a solucionar las causales de los conflictos detectados y/o mitigar su impacto sobre las poblaciones vulnerables.

Las luchas sociales –y los hechos de protesta más específicamente– no pueden ser interpretadas por fuera de la historia de la lucha de clases. En todo caso, es necesario abordarlas en su momento histórico particular y detenernos en la capilaridad de las relaciones de fuerza, sin disolver la materialidad misma de las clases sociales y sus enfrentamientos.

 

La conflictividad social, por ende, no es una matriz unívoca que permanezca idéntica en el tiempo, por ello proponemos abordar un estudio que nos permita observar empíricamente cuáles son las conflictividades operantes en nuestra propia formación social. La protesta social, insistimos, no debe ser reificada como categoría analítica; tomar al hecho de protesta de manera aislada implica efectuar un recorte de un proceso mucho más amplio y complejo.

 

El hecho de protesta siempre emerge sobre una matriz histórica y por lo tanto expresa el desenvolvimiento de una historia social. Si bien no todo hecho de protesta se transforma en un movimiento social, no por ello el hecho puede ser aprehendido fuera de la dinámica histórica de las contradicciones sociales.

 

"Lo que planteamos en este Observatorio es tomar a los hechos de protesta como indicador de la conflictividad social, conscientes de que son indicadores limitados. En este sentido, estudiamos los ejercicios de resistencia social–los hechos de protesta– como catalizadores de las relaciones de poder y al mismo tiempo como manifestaciones de la lucha de clases."

Los conflictos constituyen un elemento fundamental para la comprensión de la dinámica social, en tanto emergente de un trasfondo de permanente lucha de clases. Un registro sistemático, sincrónico y permanente de los conflictos sociales en el Nordeste de la Argentina y el análisis de sus características pueden constituir el punto de partida para la elaboración de políticas públicas y de estrategias colectivas tendientes a solucionar las causales de los conflictos detectados y/o mitigar su impacto sobre las poblaciones vulnerables.

Las luchas sociales –y los hechos de protesta más específicamente– no pueden ser interpretadas por fuera de la historia de la lucha de clases. En todo caso, es necesario abordarlas en su momento histórico particular y detenernos en la capilaridad de las relaciones de fuerza, sin disolver la materialidad misma de las clases sociales y sus enfrentamientos.

 

La conflictividad social, por ende, no es una matriz unívoca que permanezca idéntica en el tiempo, por ello proponemos abordar un estudio que nos permita observar empíricamente cuáles son las conflictividades operantes en nuestra propia formación social. La protesta social, insistimos, no debe ser reificada como categoría analítica; tomar al hecho de protesta de manera aislada implica efectuar un recorte de un proceso mucho más amplio y complejo.

 

El hecho de protesta siempre emerge sobre una matriz histórica y por lo tanto expresa el desenvolvimiento de una historia social. Si bien no todo hecho de protesta se transforma en un movimiento social, no por ello el hecho puede ser aprehendido fuera de la dinámica histórica de las contradicciones sociales.

 

"Lo que planteamos en este Observatorio es tomar a los hechos de protesta como indicador de la conflictividad social, conscientes de que son indicadores limitados. En este sentido, estudiamos los ejercicios de resistencia social–los hechos de protesta– como catalizadores de las relaciones de poder y al mismo tiempo como manifestaciones de la lucha de clases."